19 · MAY · 2026
Fuente · Agrural
Reducciones fiscales para el sector agrario: una apuesta por la rentabilidad y la sostenibilidad
Medidas fiscales para mejorar la rentabilidad agrícola
El Gobierno ha publicado en el BOE una orden que reduce los índices de rendimiento neto del IRPF para agricultores y ganaderos en el ejercicio 2025. Esta medida, que beneficiará a cerca de 800.000 profesionales del sector primario, supondrá una rebaja estimada de la base imponible de alrededor de 825 millones de euros.
Rebajas específicas para sectores clave
Entre las medidas más destacadas se encuentra la reducción del 50 % en el índice de rendimiento neto aplicable a la apicultura, que pasa del 0,26 al 0,13. Asimismo, se aplicará una rebaja del 30 % en los sectores de ovino y caprino tanto de carne como de leche. Estas reducciones responden a las adversidades climáticas registradas durante 2025, marcado por episodios de altas temperaturas, heladas y precipitaciones extremas.
Incentivos para prácticas sostenibles
La normativa mantiene la exención en el IRPF para las ayudas percibidas a través de los ecorregímenes de la PAC, una medida que el sector venía reclamando para facilitar la implantación de prácticas agrícolas más sostenibles. Además, se conservan otras medidas fiscales destinadas a aliviar los costes soportados por el sector agrario, como las rebajas por uso de piensos y electricidad para riego.
Impacto en la región centro de España
Estas reducciones fiscales son especialmente relevantes para la región centro de España, donde la agricultura extensiva y los sistemas de riego eléctricos son fundamentales. La aplicación de un coeficiente corrector por uso de electricidad en regadíos permite reducir un 25 % el rendimiento neto en explotaciones agrícolas con sistemas de riego eléctricos, lo que puede suponer un alivio significativo para los agricultores de esta zona.
Conclusión
Las medidas anunciadas por el Gobierno constituyen una respuesta fiscal adecuada ante un año marcado por la volatilidad de costes y el impacto de fenómenos meteorológicos extremos. Estas reducciones no solo mejoran la rentabilidad de las explotaciones agrícolas y ganaderas, sino que también fomentan prácticas más sostenibles y respetuosas con el medio ambiente.